La importancia de las señalizaciones en LSC y Braille en Colombia
La accesibilidad es un derecho fundamental de todas las personas. En Colombia, la Lengua de Señas Colombiana (LSC) y el sistema Braille representan pilares esenciales para garantizar la inclusión de las personas sordas y con discapacidad visual en la vida social, educativa y laboral. Su incorporación en la señalización pública, educativa y comercial no es solo un acto de buena voluntad, sino una obligación respaldada por la ley.
Señalización en Lengua de Señas Colombiana (LSC)
La Ley 982 de 2005 reconoce oficialmente la LSC como la lengua natural de la comunidad sorda en Colombia. Además, la Ley 2049 de 2020 crea el Consejo Nacional de Planeación Lingüística de la LSC, con el fin de fortalecer su enseñanza y uso en ámbitos públicos y privados.
La señalización en LSC se ha convertido en una herramienta para:
- Garantizar el acceso a la información en espacios públicos.
- Promover la interacción inclusiva en instituciones educativas y de salud.
- Facilitar el acceso a servicios estatales y privados con intérpretes o recursos visuales.
Ejemplo: En varias ciudades ya se implementan pantallas informativas con intérpretes en LSC para orientar a la comunidad sorda en trámites y procesos ciudadanos.
Señalización en Braille
El sistema Braille permite que las personas ciegas o con baja visión puedan acceder a la información escrita de manera autónoma. Colombia ha avanzado en esta materia con normas como:
- Ley 1346 de 2009: aprueba la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad e impulsa el uso del Braille en la educación, la información y la comunicación.
- Ley 1680 de 2013: garantiza el acceso a la información y a las tecnologías para personas con discapacidad visual.
- Ley 2265 de 2022: obliga a incluir etiquetado en Braille en alimentos, medicamentos y servicios turísticos, así como en señalizaciones de interés público.
De esta forma, el Braille no solo está en los textos educativos, sino también en ascensores, empaques de productos y señalización en edificios públicos.
Accesibilidad universal: un compromiso legal y social
La Ley 1618 de 2013 establece que el Estado colombiano debe implementar la accesibilidad universal en entornos físicos, servicios de información y comunicación. Además, el Manual de Atención Incluyente del Ministerio de Salud y la Guía de Atención Incluyente del DNP recomiendan la instalación de señales táctiles, Braille y recursos visuales en todas las entidades de atención ciudadana.
Esto garantiza que una persona sorda, ciega o con baja visión pueda moverse con independencia, comprender la información y ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.
Retos y oportunidades en Colombia
Aunque existen avances, aún se presentan desafíos:
- Falta de estandarización en la señalización inclusiva en edificios y espacios privados.
- Carencia de campañas de sensibilización sobre la importancia del Braille y la LSC en la vida cotidiana.
- Necesidad de mayor articulación entre empresas, entidades públicas y organizaciones de la sociedad civil para implementar la normatividad.
Sin embargo, este reto también es una oportunidad: las empresas, universidades y entidades públicas que implementan señalización inclusiva se convierten en referentes de responsabilidad social, innovación y accesibilidad.
Conclusión
La señalización en Lengua de Señas Colombiana y Braille no es un lujo, es una necesidad y un derecho. Con leyes claras y un marco normativo sólido, Colombia avanza hacia un país más accesible e incluyente. La implementación de estas medidas no solo beneficia a la población sorda y ciega, sino que fortalece la democracia, la equidad y la justicia social
Fuentes oficiales: